x

Opinión

Información: Pieza clave para el desarrollo del mercado de la Eficiencia Energética

TwitterFacebookWhatsAppLinkedIn

No es nuevo, como parte de los artículos que he escrito en EH, hablar de la necesidad y el reto que significa el desarrollo del mercado de eficiencia energética. Hace poco hablé sobre las barreras que existen para que esta práctica sea un negocio plenamente asimilado por los participantes y con ello se pueda decir que existe este “mercado”.

Sin querer entrar a teorizar en economía, para que exista mercado, es necesario dos elementos fundamentales en el mismo, una oferta y una demanda, y que estas se vayan desarrollando armónica y sincronizadamente, retroalimentándose en un círculo virtuoso que permita su crecimiento.

Con lo expresado en el párrafo anterior sería evidente concluir que el capital monetario necesario para que esto funcione se iría incorporando en la fórmula de manera paulatina, recordando que ya habíamos comentado que él dinero para la eficiencia energética está disponible, y que en nuestro país no se han dado las condiciones para que sea asignado de una forma estructural.Sin querer entrar a teorizar en economía, para que exista mercado, es necesario dos elementos fundamentales en el mismo, una oferta y una demanda, y que estas se vayan desarrollando armónica y sincronizadamente, retroalimentándose en un círculo virtuoso que permita su crecimiento.

Entrando en detalle de estas condiciones estructurales, habíamos comentado que la información era una de las barreras importantes a considerar para fomentar la eficiencia energética. Uno de los brazos de esta barrera es la información técnica, energética y financiera de un proyecto expresada en una forma estándar para los tomadores de decisiones.

Los dueño del capital deben de tener claridad de cuales son las premisas de riesgo y de rendimiento en los negocios y proyectos de eficiencia energética. Los proveedores de servicios energéticos deben de poder expresar de una forma razonable u entendible como generarán el ahorro energético y como el mismo será expresado en términos financieros. Los usuarios de energía deben de comprender el potencial de eficiencia energética y como podrán constatar en el tiempo que este beneficio es otorgado y se reflejará en su factura energética. Mientras este mecanismo no exista, habrá una percepción de riesgo alta que inhibirá que el dinero llegue al desarrollo de este mercado.

En artículos anteriores he comentado sobre este mecanismo y he platicado sobre la relevancia de un sistema MR&V (Medición, Reporte y Verificación) como una herramienta necesaria para que todas las partes entiendan en números la eficiencia energética. Un reto está en poder definir, en un inicio, un protocolo MR&V lo suficientemente sencillo para que sea comprensible para todos los actores comprendiendo los diferentes perfiles de los mismos.

Otro reto es mantener este protocolo económicamente viable, en donde los costos para obtener la información sean bajos con respecto a los beneficios obtenidos por el ahorro energético. Los costos de transacción son un fantasma que nos seguirá en tanto no creemos mecanismos funcionales al estructurar un proyecto.

La tarea es ardua y con un elemento intelectual considerable, pero dista de ser imposible. Tenemos ejemplos muy evidentes del papel que tiene la información para la toma de decisiones y de cómo sistemas estructurados y consensados han permitido realizar millones de transacciones en diferentes partes de la economía.

Los más evidentes o al menos ilustrativos son los “principios de contabilidad generalmente aceptados” que no son otra situación mas que reglas generales que establecen criterios para poder explicar y cuantificar la estructura patrimonial de un ente económico y cómo éste se modifica en el tiempo.

El objetivo de esta breve analogía es con la intención de abonar en convencer sobre el impacto que tiene la información para fomentar que los jugadores de mercado participen con la tranquilidad de la información será expresada en forma  comprensible, transparente, oportuna y consistente.

Con estos principios básicos un banco por ejemplo podrá recibir información financiera y podrá aplicar criterios de valuación para otorgar un crédito conociendo que la información que el está revisando es universalmente entendible y fue estructurada por el cliente con las mismas bases  y estándares que le dan un significado objetivo a esta información.

La existencia de protocolos no es una materia nueva en esta materia. Ya existen instituciones que han buscado resolver este reto como es EVO e ISO. Ahora es necesario una campaña de difusión y discusión para que los actores lo asuman de una manera estándar y práctica.

Espero que esta analogía sea ilustrativa ya que tiene la intención de poner énfasis en el desarrollo y entendimiento de los MR&V como una pieza básica para dar un paso al desarrollo de la eficiencia energética.

TwitterFacebookWhatsAppLinkedIn

SOBRE EL AUTOR:

Columna Invitada

Actualmente es socio de Tecener y consultor en la estructuración de proyectos de eficiencia energética.

[fbcomments]
TwitterFacebookWhatsAppLinkedIn